Jerry Lee Lewis
Todo comenzó con un regalo de sus padres. El regalo era un piano y Jerry Lee tenia 14 años. Ellos nunca imaginaron que el entusiasmo de aquel niño travieso se iba a convertir en pasión. No bien lanzó sus dedos sobre el teclado, comenzó a sacar conejos de 1a galera. Y su familia se asombró de la familiaridad con que lograba componer melodías, muchas de ellas hermosas y denotando una inusitada sensibilidad musical. Por entonces, inducido par sus padres, Jerry solía escuchar jazz. Pero le encantaba el gospel y cajun. Esta influencia, a la larga, fue sumamente ventajosa, sobre todo porque le enseñó los rudimentos de la técnica, algo que desconocían muchos músicos de su generación.
Cuando empezó a tocar ante el público, su padre lo apoyaba y le llevaba su piano en la camioneta de la familia a cada show. Al poco tiempo, se casó con Dorothy Barton, hija de un pastor. Pero su matrimonio duró pocos meses. EI músico tenia apenas 16 años y reconsideró que prefería disfrutar la noche antes que llevar la vida apacible sin sobresaltos que cualquiera espera de un hombre casado.
¿Qué está intentando hacer ese tipo arriba del escenario? Nacía el rock’n'roll, era un campo virgen, todo estaba por suceder. Cuando Elvis aparece en el programa “Stage Show” de la cadena CBS se produce toda una conmoción. La sociedad americana, en su mayoría blanca, no podía entender lo que veía. El mundo de los adultos se indignó por el “escandaloso” show y criticó los descarados ademanes con que se movía el músico. Durante la presentación, el Rey cantó, precisamente, Blue Suede Shoes, el gran hit de Carl Perkins. En ese contexto, algunas voces exclamaban que eso era un complot “para convergir a los jóvenes norteamericanos en enfermos mentales”. La cultura rock tenía una recepción muy desfavorable, los fundamentalistas creían que era perversa y algunos -los más retrógrados- la asociaban con una presencia “diabólica”.