Posts etiquetados ‘Francisco de Asís’
Francisco de Asís
En 1181 ó 1182 en Asís (Italia), Francisco Bernardone que, con el tiempo, configuraría un nuevo tipo de santo, cuya santidad se reveló, más que a través de los milagros - por cierto numerosos - y la ostentación de virtudes - por lo demás, raras y espléndidas -, en el arco entero de su vida ejemplar. Amigo y hermano de todas las criaturas y de todo lo creado, prodigó tanta solicitud y fraternal comprensión en todos, tanta caridad en el más elevado sentido de la palabra, que la historia lo considera retribuido por una idéntica simpatía y admiración general.
Católico o no, quienquiera haya hablado o escrito acerca de él, ha quedado impresionado y a menudo encantado por la fascinación que emana de este personaje en el que emana de este personaje en el que se confunden verdad y poesía. Pero, por encima de todo, es la novedad del mensaje de Francisco, de su estilo de vida y de apostolado, lo que sorprendió muy pronto a sus contemporáneos y continúa, todavía hoy, despertando admiración.
Moderno porque moderno fue su siglo, San Francisco fue además un innovador respecto de puntos esenciales: tomando y proponiendo a Cristo mismo como modelo y no más a sus apóstoles, comprometió a la cristiandad en una imitación del Dios-Hombre que abrió para la humanidad las más altas ambiciones, un horizonte infinito; sustrayéndose él mismo a la tentación de la soledad para introducirse en medio de la sociedad viviente, en las ciudades y no en los desiertos, rompió en forma definitiva con el monaquismo de la separación del mundo: proponiéndose como programa un ideal positivo, abierto hacia todas las criaturas y toda la creación, anclado en la alegría y no en la sombría pereza y en la tristeza, negándose a ser el monje ideal de la tradición, consagrado al llanto, revolucionó la sociedad medieval y cristiana y descubrió una primitiva alegría; abriendo a la espiritualidad cristiana la cultura laica caballeresca de los trovadores y la del folklore campesino, con sus animales y su universo natural, el maravilloso franciscano quebró todas las prohibiciones que la cultura clerical había impuesto a la cultura tradicional.
También aquí, el retorno a las fuentes fue el signo y la prueba de la renovación y del progreso.
De allí que el Pobrecillo permanezca, no sólo como uno de los protagonistas de la historia, sino como una de las guías de la humanidad.
A dos años de su muerte ocurrida el 3 de octubre de 1226 en la Porciúncula, fue canonizado por el Papa Gregorio IX.
Tags: Francisco de Asís