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Sócrates

   Publicado por: admin en Filósofos

Nacido en Atenas entre los años 470 y 460 a. C., Sócrates es uno de aquellos personajes que no vivieron sólo para su época y para su propio pueblo, ni para un determinado siglo, sino que conservaran su importancia mientras haya hombres. Las “semillas” que el arrojó y que fructificaron en cada uno según lo que cada uno era, haciendo de modo que cada uno pensase con su propia cabeza, dentro de una situación histórica y humana bien precisa, tales “semillas” pueden dar cuenta del significado, de la eficacia y de la problemática suscitada por Sócrates.

Si bien es cierto que este no tuvo una determinada filosofía, es también cierto que hubo una “lógica”, una “ética”, una “política”, una “retórica” socráticas que van tomando diversos aspectos según los interlocutores, la situación, el momento de la investigación pero se orientan todas hacia un único propósito: educarse a sí mismo y a los demás para ser hombres.

Cuando Sócrates afirma que lo que el sabe es que no sabe, dice dos cosas muy importantes: por una parte, que no le es dado al hombre saber nada de las cosas del ser y de lo divino en absoluto y que, por ende, el deber del hombre está aquí entre los hombres, lo cual no significa un desprecio de la física que es cosa distinta de la teología, ni de la teología misma cuyas premisas son otras; y por otra parte, que el hombre serio que actúa y piensa como se debe en el plano de las relaciones humanas, no tiene de una vez por todas la fórmula que le dice cómo debe comportarse cada vez.

Aquel ocaso de marzo del 399 a. C. en que Sócrates bebió la cicuta, aquella muerte que podía evitar pero que aceptó como obsequio a las leyes de su ciudad que lo condenaron injustamente, y en nombre de la ley sin la cual el hombre no es hombre, lo transforman en un símbolo del “saber pensar”, del saber actuar, en un elogio de la razón, en un racionalismo que no es “intelectualismo ético” sino humanidad en el concreto pensar y actuar, en la conciencia de los propios límites y de las propias posibilidades, en la unidad del trabajo y la comprensión, en un saber asumir cada vez conscientemente las propias responsabilidades.

Cronología

470-469 a.C.
Nace en Atenas, hijo del escultor Sofronisco y de Fenareta, de la tribu Antióquida y del demos de Alopequé, mas o menos diez años después de la derrota del ejército persa en Platea; dos años antes Esquilo había representado Los persas, El padre fue hombre que gozo de cierta consideración en su demos; la madre, como el nombre lo indica, debía de ser de buena familia: parece que tenia la costumbre de ayudar a sus amigas en sus partos. Sócrates, que no era pobre, perteneció a la clase media: su trabajo no le procuró ganancias, pero debía de tener alguna renta -aparentemente administrada por su amigo Critón- si todavía a los 46 años presto servicio militar como “hoplita”, munido de armadura completa. Fue educado como todos los jóvenes de su época: gimnástica, música, poesía. Se dice que al comienzo practico el arte de su padre.

455-432 a.C.
Poco 0 nada sabemos de su vida en este periodo. Es la época de Pericles. Parece que tuvo contacto con Parménides y Zenón de Elea, que conoció a Anaxágoras (cuyo libro por cierto leyó), al físico Arquelao y a Diógenes (se ha sostenido que durante un cierto periodo este dirigió la escuela jónica en Atenas); se narra que tuvo trato familiar con Aspasia; que tuvo contacto con sacerdotes y sacerdotisas; que se intereso en las mas diversas ciencias; que tuvo relación con Gorgias (estuvo en Atenas) en 427), con Protágoras ( fue amigo de Pericles y por encargo suyo preparó la legislación de Turfios, fundada en 444; estuvo en Atenas alrededor de 443, de nuevo en 432, en 43l y en 411), con Pródico (estuvo muchas veces en Atenas).

432-429 a.C.
Participó en la campaña de Potidea en calidad de hoplita. Durante una batalla (432), en la cual parte del ejército ateniense se vio obligado a retirarse, salvó a Alcibíades herido y quiso luego que el premio se le entregase al mismo Alcibíades. Durante el asedio de Potidea se narra que se comportó siempre con extrema moderación, sea por la manera en que soportaba las incomodidades y el frió, o por el modo en que se controlaba en las situaciones de peligro, y que a veces permanecía pensativo e inmóvil en su meditación durante horas y horas.

428 a.C.
Volvió a Atenas, donde retorno su habitual actividad y los diálogos que solía mantener.

424 a.C.
De nuevo en guerra, combatió valientemente en Delion durante la retirada del ejército ateniense ante los beocios, y en esa oportunidad logró salvar a Laques.

422 a.C.
Combatió en Anfipolis.

421 a.C.
Volvió a Atenas donde permaneció hasta su muerte. Se casó más o menos en esta época con Jantipa, de la cual tuvo tres hijos, Lamprocles, Sofronisco y Menéxeno.

406-405 a.C.
Miembro del consejo de los Quinientos. En 406 formaba parte del comité de los pritanos. Atenas había ganado entonces la batalla naval de las Arginusas. La victoria le costó 25 naves y 2.000 hombres. Los generales victoriosos fueron sin embargo acusados de no haber tratado de salvar a los soldados que quedaron en el mar. Durante el proceso los generales presentes estaban logrando disculparse individualmente. Pero el pueblo, fuertemente afectado, quería que se juzgara a los acusados antes de que los respectivos testimonios hubiesen aclarado la posición de cada uno de ellos. Las apaturias (fiestas jónicas de las familias) reencendieron los sentimientos adversos del pueblo: se solicitó que los generales fueran juzgados todos bajo un solo cargo. El procedimiento era ilegal, pero la pritania, ante la cual se presentó la propuesta, cedió a 1a voluntad del pueblo y los generales fueron condenados. Solo Sócrates se opuso.

404 a.C.
Se opuso a la voluntad de Critias, jefe de los Treinta tiranos, que le ordenaba arrestar a Leoncio de Salamina. Critias promulgó luego una ley por la cual se prohibía enseñar el arte de la discusión.
A raíz de la acusación publica escrita y presentada por Meleto y apoyada por Anito y por Licón, fue procesado por no reconocer a los dioses del Estado, introducir nuevas divinidades y corromper a la juventud. El tribunal, compuesto por 500 ciudadanos, lo condeno a muerte por una mayoría de 140 votos. La sentencia no fue ejecutada de inmediato: el día antes del juicio había partido la nave sagrada para las fiestas Delis y no podía ocurrir ninguna ejecución antes de que esta regresara de Delos. La nave retornó alrededor de un mes después. Llegado el día, a la puesta del sol, y luego de haberse despedido de Jantipa y de sus hijos, bebió la cicuta ante sus amigos que lloraban.

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Esta entrada fue publicada el Jueves, Octubre 23rd, 2008 a las 17:10 y está archivada bajo la categoría Filósofos. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o hacer un trackback desde tu propio sitio.

2 comentarios hasta el momento

Mariela
 1 

Sinceramente me encantó lo que leí; estoy investigando para un trabajo que mi esposo tiene que presentar en la escuela (está haciendo el secundario en la noche) y es muy precisa la información. Felicitaciones y muchas gracias!!!.

Marzo 22nd, 2009 a las 1:23
Brenda
 2 

Sinceramente me encantó lo que leí estoy investigando para un trabajo que mi prima tiene que presentar en la escuela está haciendo el secundario en la noche y es muy precisa la información.

Agosto 3rd, 2009 a las 11:02

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