Túpac Amaru
En la décimo octava centuria se opera un viraje en la formación social y en la mentalidad hispanoamericana. La economía, en los siglos XVI y XVII básicamente minera y de inmediata dependencia europea, en el XVIII comienza a ser también agrícola y artesanal con intereses y mercados locales. Es entonces que el mestizo - especialmente hispanoamericano de clase media en formación - se hace sensible a las reivindicaciones políticas. Al propio tiempo las ideas dieciochescas logran abrir brechas en las vallas restrictivas y aparecen portavoces de la libertad y de su corolario: la Independencia.
Su representante máximo, en un sentido general, es José Gabriel Túpac Amaru.
Descendiente por línea materna del desventurado inca cuyo nombre usaron siempre él y su familia, nació el 24 de marzo de 1740 y fue protagonista de una guerra sin cuartel a los españoles europeos a los que se propuso extirpar del suelo americano.
Pero si bien se considera a Túpac Amaru el adalid de las reivindicaciones indígenas y aunque tales reivindicaciones constituían algo inmanente al movimiento rebelde por él dirigido, es erróneo presentarlas como sus propósitos únicos y exclusivos. El perseguía fines más vastos, al punto de poder afirmarse que el movimiento tupamarista es la rebelión más grande en la historia colonial de América y su programa, claro y definido. Más aún, la rebelión fue el jalón más importante en el camino hacia la independencia de Hispanoamérica.
Túpac Amaru no se propuso meramente la restauración de los incas sino que bregó por la implantación de un régimen igualitario para todos los naturales de América. Tampoco persiguió el fin de reimplantar la cultura indígena. En este sentido, lo más notable es su veneración de la fe católica. Lo que caracteriza el movimiento por él encabezado es el sincretismo político (monarquía inca e igualitarismo) y cultural (catolicismo y valores espirituales autóctonos). Es fácil percibir en ello, además de su propia formación espiritual, el poderoso influjo de la época.
Fracasado su movimiento, fue hecho prisionero y ejecutado en medio del tormento el 18 de mayo de 1781.
Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783, es decir en plena época de cambios en el imperio español americano. En efecto, hacia fines de siglo, muchos criollos ricos e instruidos concebían concretas aspiraciones de reforma y la alta burguesía venezolana se mostraba insatisfecha y agitada; la confianza en la capacidad y sabiduría de la corona estaba seriamente conmovida y se tenía conciencia de la debilidad y declinación de España como potencia mundial.

