Nació en Buenos Aires, y desde muy pequeño se convirtió en una figura reconocida. En 1967 debuta en T.V. junto a Juan Carlos De Seta, Brizuela Mendez y Colomba, en el conocido programa “La Feria de la Alegría”. En 1969 aparece por primera vez en el programa “Grandes Valores del Tango”, dirigido por Juan Carlos Thorry y Tito Lusiardo. Desde ese momento comienza una carrera ascendente, actuando en los escenarios mas importantes de todo el país, así tambien en el extranjero.
En su exitosa trayectoria tiene en su haber, películas como protagonista (“La Canción de Buenos Aires”, dirigida por Fernando Siro), telenovelas (junto a Andrea del Boca), teatro (con Luis Sandrini y Raúl Rossi) y comedias musicales (Sweet Charity, de Neil Seimon).
Actuó en el reconocido local de Bs. As. Caño 14, acompañado por Atilio Stampone junto a Aníbal Troilo, Roberto Goyeneche y Juan Carlos Copes. Continuar leyendo…
Raúl Lavié (nacido Raúl Alberto Peralta, Rosario, provincia de Santa Fe, 22 de agosto de 1937), apodado El Negro, es un cantor de tango y actor argentino, uno de los más populares tangueros de la historia.
Ha actuado junto a figuras como Gidon Kremer, Cacho Tirao, Libertad Lamarque, Juan Carlos Copes y Ástor Piazzolla, con quien realizaría varias giras mundiales.
Actuó en los más prestigiosos escenarios del mundo; en 1986 se presentó en Broadway obteniendo cuatro nominaciones para el premio Tony, regresando 14 años más tarde para recibir una nueva nominación para dicho premio. Fue nombrado ciudadano ilustre de Los Ángeles (EE. UU.) y Tokio (Japón), y en Chubut, Bariloche, Mar del Plata y Rosario, en la Argentina. Continuar leyendo…
Nombre verdadero: Enrique Rodríguez Acha (8 de mayo de 1935-18 de enero de 2009)
Eran los años declinantes de las orquestas típicas por varios motivos de índole muy diversa, -los inicios del rock and roll, los conflictos sindicales y políticos de los artistas, la falta de trabajo que obligaba achicar las formaciones, el estímulo al folclore que diera el regimen militar instaurado a partir del golpe de septiembre de 1955-, lo cierto es que, paulatinamente, la juventud se fue alejando del tango.
En ese contexto aparece la figura paradigmática de Julio Sosa y, con él, una nueva valoración del estilo del cantor de tangos. Ahora debía ser recio, de voz varonil y, preferiblemente, con un registro más grave y expresivo, la antípoda del baritono atenorado de los ‘40, que de la media voz había hecho un culto. Continuar leyendo…
Floreal Ruiz nació en el porteño barrio de Flores, el 29 de Marzo de 1916. Su papá se llamaba José, su madre, Rosa Rimundo. El matrimonio tenía tres hijos, y dado que papá era de ideas anarquistas, era coherente que a su primera hija le pusiera de nombre Fraternidad, a su segundo hijo Floreal, y al tercero, Libertario. De pibe en su casa al chiquilín Floreal, lo apodaban Piruco. El padre era tapicero y le enseñó a su hijo el oficio, después fue repartidor de pan, y lechero a domicilio. En Flores para esa época había muchos potreros donde se practicaba fútbol, y Piruco como todo pibe, sentía pasión por jugar a la pelota. Se hizo hincha de Independiente, porque le gustaba el color rojo. En la década del veinte, siendo un pibe aun, escuchaba en radios y victrolas a Gardel, Corsini y Magaldi, cantar tangos , eso y el contar con un lindo color de voz ; fueron la influencia para que soñara con ser cantor. Eran épocas donde las serenatas, eran el vehículo mas directo para que los novios hicieran saber a sus pretendidas, sus aspiraciones amatorias. La barra de Flores tenían resuelto el problema, contaban con dos amigos con buena voz para expresar a sus noviecitas todo su cariño , quienes a su vez, estos noveles cantores, elegían un repertorio que aplicara para lograr el objetivo. Continuar leyendo…
(26 de noviembre de 1888 – 14 de diciembre de 1964)
Uruguayo de la ciudad de San José de Mayo, la suya es una historia densa, desbordante de situaciones, preñada de anécdotas, algunas de las cuales asumieron categoría de mitos. Niño nacido en la mayor pobreza, que no tuvo estudios, su única opción fue el trabajo. Cuando con su certero instinto encontró el camino de la música, logró lo que se propuso: éxito y fortuna. Los egoísmos y las mezquindades que como todo ser humano pudo haber abrigado pasaron a segundo plano. Su labor y sus ideas fueron ejemplos a seguir. Y fue el aglutinante de sus compañeros, pues desde 1918 luchó por los derechos autorales, no reconocidos en esos tiempos, hasta culminar en la creación de la actual SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música), fundada en 1935 y cuyo edificio fue erigido en terrenos adquiridos por Canaro. Continuar leyendo…
Aníbal Troilo nacio el 11 de julio de 1914, en la calle Cabrera 2937, entre Anchorena y Laprida, es decir, en pleno barrio del Abasto pero se crió en Palermo. Su padre murió cuando “Pichuco” tenía 8 años y su vocación por el “fueye” despertó cuando todavía cursaba la escuela primaria, años despues comentaría “Mi viejo era carnicero y murió cuando yo tenía ocho años… A los diez, el fueye me atraía tanto como una pelota de fútbol. Jugaba de centrojás en el Regional Palermo. La vieja se hizo rogar un poco, pero al final me dio el gusto y tuve mi primer bandoneón: diez pesos por mes en catorce cuotas. Y desde entonces nunca me separé de él”.
Una tardecita de 1928, un gordito retacón, con ojos de japonés, bajó del tranvía 31 y encaró para el lado de la calle Soler, en la frontera sur de Palermo Viejo con el Abasto y Almagro. El pibe venía del Carlos Pellegrini, del colegio. En la esquina, lo pararon los amigos: el jorobadito Goyo, Duve, el flaco Cutaro, Luisito el peluquero… “¡Dogor! -le gritó el jorobadito- ¿te querés ganar unos mangos? Te conseguimos una actuación en el Petit Colón”. Continuar leyendo…
Cantor apodado “El Polaco” (29 de enero de 1926 – 27 de agosto de 1994)
Si tuviéramos que elegir un personaje síntesis de los últimos treinta años del tango, sin ninguna duda surgiría el nombre del Polaco Goyeneche. No sólo por tratarse de un cantor extraordinario, sino y fundamentalmente, por ser el arquetipo de la última camada de nuestra estirpe y bohemia porteña.
La expresividad de su fraseo, el particular modo de colocar la voz, la fuerte personalidad del que conoce la esencia misma del tango, lo distinguen de todos los otros cantores de nuestro tiempo.
El manejo de los acentos y los silencios, el arrastre de alguna palabra de la letra, o el susurro intimista de un verso, lo convierten en un vocalista irrepetible, imposible de ser confundido con otro. Continuar leyendo…
Con el nombre de Julio María Sosa Venturini, nació en la localidad de Las Piedras, departamento de Canelones, Uruguay, el 2 de febrero de 1926, en el matrimonio formado por Luciano Sosa, peón rural, y Ana María Venturini, lavandera.
Venía de muy abajo y jamás negó sus orígenes.”Mi padre fue analfabeto y mi madre, sirvienta”, siempre contaba y para que no queden dudas, siempre agregaba: “Cuando debuté en Buenos Aires, me tuvieron que prestar un traje”.
Apenas terminados los estudios primarios, la pobreza lo llevó a enfrentar la vida con cualquier conchabo que se le presentara. De ese modo, ejerció las más diversas ocupaciones: ayudante de mercachifle, vendedor ambulante de bizcochos, podador municipal de árboles, lavador de vagones, repartidor de farmacia, marinero de segunda en la aviación naval…
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Antonio Tormo, hijo de padres valencianos, nació el 18 de septiembre de 1913 en la provincia de Mendoza, en una de las casas de la bodega Giol, en el Departamento Maipú donde trabajaba su padre. Realizó sus estudios secundarios en San Juan, donde se recibió como tonelero.
A comienzos de la década de 1930, comienza a trabajar en el mismo puesto de trabajo que ocupara su padre en la bodega Giol, viviendo en la casa de Diego Manuel Benítez, quien adoptaría el nombre artístico de Diego Canale, y con quien formó él Dúo Tormo-Canales para cantar en fiestas familiares, obteniendo un contrato en LV10, Radio de Cuyo, sin dejar de trabajar en la bodega. En 1934, ambos se trasladaron a San Juan, para trabajar en la bodega El Globo, actuando simultáneamente en Radio Graffigna (LV1). Continuar leyendo…
José Cotelo, nace un 30 de Noviembre, en Buenos Aires, en el barrio porteño de San Telmo.
Las esquinas de las calles Bernardo de Irigoyen y Humberto Primo, hacían de eco, para las melodías de tangos que José silbaba con gran entusiasmo.
El niño había perdido a su familia y era adoptado por una mujer llamada Rosa, que fue su madre de adopción, Doña Rosa, le borró al pequeño, el resentimiento que le pudo haber nacido por la fatalidad de haber perdido a sus padres y le brindó una niñez feliz.
A los doce años comienza a trabajar en una fábrica de carteras para ayudar a su humilde familia, mientras buscaba sentarse frente a las casas donde se escuchaba la voz de Carlos Gardel. Continuar leyendo…