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Nov

Simon & Garfunkel

   Publicado por: admin en Arte, música

A mediados de 1970, cuando el mundo se sacudía por la noticia de que Los Beatles decían basta, llegó otro final de lamentar: el del dúo de Paul Simon y Art Garfunkel. Así quedaba atrás una maravillosa unión de talentos y voces jóvenes que pintaron su aldea, Nueva York, con trazos de artista sensible. Simon & Garfunkel dejaron una colección de canciones inoxidables: Los sonidos del silencio, Mrs. Robinson, EI boxeador, Puente sobre aguas turbulentas, Cecilia, Soy una roca, La conversación interrumpida… Y hasta un breve paseo por la música andina sudamericana con El cóndor pasa, en un anticipo del viaje por la música étnica de distintos lugares del globo, que Paul Simon comenzaría poco después y que aún hoy continúa.

La historia del dúo más famoso del folk neoyorquino comenzó como tantas otras. Sin ir lejos, como la del argentino Sui Generis: en el colegio secundario. Pero no tuvo un desarrollo sencillo ni lineal. Paul Simon y Art Garfunkel se encontraron en las aulas de la adolescencia, gracias a las afinidades musicales que tenían, y formaron una dupla para cantar. A los 15 arios, Simon soñaba ser tan sexy como Elvis Presley -justo él, con su estampa de feucho petiso-, y para lograr éxito con las chicas había empezado a escribir canciones. Una de las primeras fue Hey, schoolgirl (Hey, chica del colegio). Cuando se les presentó la oportunidad de grabarla, eligieron seudónimos: Simon se puso Jerry Landis, y Garfunkel, Tom Graph. Y les fue muy bien: Hey, schoolgirl, por el dúo Tom y Jerry, vendió 100 mil copias y con eso entró en el Top 40 del chart nacional. Seguramente, ayudó la actuación que pudieron hacer en América Bandstand, el show televisivo de Dick Clark, como número soporte del rocker Jerry Lee Lewis. Los chicos estaban maravillados: se sentían los nuevos Everly Brothers. Pero esos días de 1956 eran demasiado agitados para unos artistas adolescentes. Había sonoras explosiones todos los días; estaba naciendo el rock’n'roll, nada menos. Así que el single de Tom y Jerry no duró mas que un suspiro. Los dos amigos retomaron los estudios. Paul siguió literatura inglesa en la Universidad de Queens, y Art, matemáticas en la de Columbia. Pero seguían dispuestos a no abandonar la música. Simon comenzó a hacer tapes de demostración para ver si conseguía colarse por algún resquicio de la industria, mientras Garfunkel, por su parte, grababa todo lo que podía, escudado en el apodo Arty Garr, en pequeños sellos. En esos días de búsqueda, Simon se topó con Carole Klein, una compañera de estudios que también quería hacer música, y que tendría mucho éxito poco después, como Carole King.

Hacia 1964, Simon se declaró aburrido del estudio -por eso había cambiado letras por abogacía y se fue a Londres, que por entonces parecía la capital mundial de la música joven. De allí habían saltado Los Beatles a Nueva York. Y en esa capital logró registrar otro single como Jerry Landis, con los temas Carlos Domínguez y He was my brother, luego de actuar en algunos clubes de folk, y pudo hacer algunos contactos. Pero no muchos. Así que volvió a los Estados Unidos, donde se reencontró con su amigo Artie. Esta vez, el impulso les alcanzó para convencer a la poderosa CBS Columbia de que los contratara, y así, a mitad de ese mismo año 64, pudieron grabar el álbum Wednesday morning 3 A.M. con la producción de Tom Wilson.

La principal tarea de este realizador negro era, en esas horas, hacerse cargo de la dirección discográfica de Bob Dylan, quien luego de editar el monumental The Freewhellin’, empezaba a trabajar en otro álbum que seria antológico, The times they are-a changin. Por fortuna, esta vez Paul y Artie no se llamaron Tom y Jerry, sino que eligieron sencillamente sus apellidos: Simon & Garfunkel. “Ibamos a ponernos Simon & Garfield -confesó Simon tiempo después-, pero decidimos que no, porque teníamos miedo de que nos confundieran con comediantes o algo por el estilo. Queríamos ser honestos. Creo que fue un shock cuando la gente supo que Bob Dylan era Robert Zimmermann.

EI álbum debut del dúo estaba muy bien, pero no tuvo éxito. Así que Simon volvió a Londres para ver si la mala racha se cortaba del otro lado del océano. Y algo así sucedió, porque pudo grabar un disco para la CBS británica, The Paul Simon songbook. Esto impulsó a su amigo Artie a viajar a Inglaterra, y así el dúo se reconstituyó en Londres para recorrer pequeñísimos escenarios. Eso paso a mediados de 1965. Ahí fue cuando Tom Wilson, en Nueva York, volvió a escuchar el disco debut del dúo que había emigrado por no tener éxito, y encontró que una de las canciones de ese trabajo, The sounds of silence (Los sonidos del silencio), era realmente grandiosa. Combinaba la armonía vocal de los Everly Brothers con una poesía que estaba a la altura de su artista estrella, Bob Dylan. Entonces, por su cuenta decidió agregarle bajo y batería para la base, y alguna guitarra eléctrica, y la lanzo como single. EI éxito fue total: el disquito llegó al número uno del ranking. Simon y Garfunkel retornaron a los Estados Unidos recién en 1966, con otro hit llamado, significativamente, Homeward bound (Volviendo a casa).

Así comenzó la gran carrera del dúo. En ese año 66 fueron editados dos álbumes, Sounds of silence, claro, y Parsley, Sage, Rosemary & Thyme. Sólo en 1968 apareció otro LP, y no fue una movida menor, porque Bookends incluyó Mrs. Robinson, el tema que había sido elegido como central del film The graduate (EI graduado), protagonizado por Dustin Hoffman. Eso fue determinante para afianzar la popularidad del dúo, hasta el punto que la banda sonora de la película, con canciones de Simon & Garfunkel y algunos temas instrumentales firmados por Dave Grusin, llegó al numero uno del chart. Fue el gran momento de Simon & Garfunkel: el éxito que habrá disparado el cine potenció la música, y los álbumes anteriores recobraron fuerzas.

Pero lo mejor llegó después, en 1970, con Bridge over troubled water (Puente sobre aguas turbulentas), posiblemente la cúspide creativa del dúo y, además, un álbum arrasador en ventas: fue número uno en los Estados Unidos y Gran Bretaña simultáneamente. Y llegó a ser, durante tres o cuatro años, el titulo mas vendido en el mercado discográfico del Primer Mundo. Este álbum pertenece a la selecta categoría de los discos perfectos. Cada uno de sus once temas es una pequeña joya. Aunque en rigor, el disco iba a tener doce, porque Simon quería incluir el tema Cuba si, Nixon no. Garfunkel no aceptó tanta politización, y propuso, en cambio, poner… un coral de Bach. Obvio: no se pusieron de acuerdo. Nadie lo sabía, pero en verdad eran muchos los desencuentros. Dijo Simon poco después: “Mientras lo grabábamos, sabíamos que sería el último álbum juntos. Yo estaba planeando un disco solo, y Art tenía la cabeza en la película (Conocimiento carnal) que iba a hacer. Así que estuvimos de acuerdo en llegar al final. Estábamos obligados a cantar los hits, y era difícil dejar atrás eso que la gente exigía. Desde ese punto de vista, me encantó no tener que escribir la segunda parte de Puente sobre aguas turbulentas. Honestamente, no creo que se pueda igualar el brillo de Simon & Garfunkel, pero espero ser mejor compositor de lo que fui para el dúo. Eso mantiene el fuego vivo para mí”.

La despedida formal de Simon & Garfunkel fue otro éxito, con el Greatest hits que CBS lanzo en 1972. Paul Simon comenzó una brillante carrera solista -uno de sus primeros pasos fue una gira mundial acompañado por su banda, un coro gospel y un grupo andino, Urubamba, en el que tocaba aerófonos el argentino Jorge Cumbo-, y hoy es uno de los principales referentes de la word beat, por sus álbumes Graceland, que basó en ritmos sudafricanos, y The rhythms of the saints, sustentado por percusiones brasileras. Art Garfunkel, con menos brillo, también ha hecho una importante cantidad de trabajos como solista.

Por supuesto, los dos viejos amigos cedieron a la tentación de reunirse. Lo hicieron en 1982, en el mejor escenario que se podría haber elegido: el Central Park de Nueva York. Doce años después de su separación, reunieron media millón de personas… y demostraron que las buenas canciones son eternas.

Cronología básica

Paul Simon nació el 13 de octubre de 1941 en Newark, New Jersey, frente mismo a Nueva York, en el hogar de una familia judía inmigrante de Hungría. Arthur Garfunkel nació el 5 de noviembre de 1941 en Forest Hill, Nueva York. Se conocieron en el colegio secundario. Debutaron como Tom y Jerry”. Afortunadamente cambiaron y eligieron sus apellidos para firmar su primer LP, Wednesday morning 3 A.M., de 1964. Sounds of silence, uno de los temas de ese disco que pasó inadvertido, fue remezclado por Tom Wilson, el productor de Bob Dylan, y el relanzamiento fue un éxito. Así comenzó la gran carrera del dúo, después de los álbumes Sounds of silence y Parsley, Sage, Rosemary & Thyme, ambos de 1966, Simon y Garfunkel lanzaron en 1968 Bookends y The graduate (banda sonora del film homónimo). En esos días finales de la década tuvieron un gran reconocimiento y un éxito inmenso. Se despidieron en 1970 con un álbum monumental, Bridge over troubled water. Cada uno por su lado, siguió cantando. Se reencontraron para hacer un gran concierto en el Central Park de Nueva York, en 1982.

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Esta entrada fue publicada el Martes, Noviembre 4th, 2008 a las 2:42 y está archivada bajo la categoría Arte, música. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o hacer un trackback desde tu propio sitio.

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