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Nov

Ray Charles

   Publicado por: admin en Arte, música

Su infancia, como la de muchos músicos negros de su generación, fue pobre. Nació en Albany, Georgia, y se crió en Greenville, Florida. A los siete arios le apareció un glaucoma que, debido a las malas condiciones sanitarias en las que vivía y a la carencia de recursos para tratárselo, terminó dejándolo ciego de por vida. Por ello concurrió a la escuela para discapacitados Saint Agustine, donde aprendió, entre otras cosas, a leer y escribir en pentagramas bajo el sistema Braille. Un vecino lo inició en la música, le enserió tocar el piano cuando tenía cinco arios. En la escuela se perfeccionó y probó otros instrumentos: órgano, clarinete y trompeta.

En 1945, a los 15 arios, ya tocaba para mantenerse económicamente en tres grupos: Florida playboys, Henry Washington’s big band y Joe Anderson’s band. Por esa época abandonaba la escuela, luego de quedar huérfano tras la muerte de su madre. Vivió un par de años tocando en bares y nigth clubs donde recibía pagas que le alcanzaban apenas para subsistir, sin sospechar que muchos años después se convertiría en uno de los músicos con mas hits de la historia, marcaría una tendencia y se le atribuiría nada menos que la paternidad de un género: el soul. La música que creaba Ray Charles nacía de la profundidad de su alma. “EI soul -definió una vez- se da cuando se ama una canción y ella se hace parte de uno mismo, una parte tan real que la gente se cree que ha ocurrido de verdad. No estoy satisfecho mientras no logre hacer sentir al público lo que yo siento”.

Nacido en un guetto como Ray Charles Robinson, en plena adolescencia recorrió su país tocando de bar en bar. Transitó por Florida, Georgia, Mississippi, Luisiana y Tejas. Trabajaba como pianista, cantante y tocaba el clarinete y el saxofón.

Durante esos años recogió experiencia sobre las tablas y ante distintos públicos. Para los jóvenes pobres tocó canciones de rock negro, para los viejos peones cantó blues antiguos y conquistó a los blancos con magnificas interpretaciones de jazz y de gospel. Su show se volvió más atractivo cuando integró a dos coristas, a quienes bautizó “las Raylettes”, y a Mickey Baker, un talentoso guitarrista.

Por fin logró grabar su primer disco. Alrededor de 1949, Jack Lauderdale, de la discográfica Swing Time, le ofreció la oportunidad y el single “Baby, let me hold your hand” llegó al Top Ten R&B en 1951. Pero fue recién en 1953, cuando viajó a New Orleans, donde estableció su propia identidad musical.

Allí conoció a Guitar Slim, un blusero tremendamente popular en el circuito de los bares y night clubs. Trabajaron juntos por un tiempo; la influencia de Slim en Charles fue enorme y fue cambiando su estilo en forma progresiva. Desde entonces, su música se caracterizó por una base de piano gospel, en una banda de siete integrantes y una voz que, en las versiones de estudio, comenzaba a modelar una garganta áspera con habilidades de falsete, mezclado con cierto acento salvaje. Charles dejo así definitivamente de lado el estilo prolijo y amable con el que se había hecho conocido en el pasado.

Pero sus orígenes como cantante de una iglesia también le dejaron una impronta, su música fue cada vez más “sacra”, con una deliberada evocación de sentimientos sagrados.

Luego atravesó un perforó de extraordinaria creatividad, donde emergieron todas las ramas de su herencia musical. Y tuvo la posibilidad de demostrar todo lo que podía dar, entonces tocó blues, funk y jazz y nuevas versiones de viejos temas. Entre sus más hermosas reinterpretaciones se destacan Yesterday y Eleanor Rigby, de los Beatles.

Pero lo más importante fue el traspaso de los standards de la música gospel hacia un suceso secular y la creación, en el proceso, de una nueva faceta de la música negra, en la que se inscribieron músicos tales como James Brown, Sam Cooke, Solomon Burke y Otis Redding. Ellos lo tomaron como modelo y ayudaron a definir el género que hoy se conoce como soul.

Para Charles, el momento cumbre de ese movimiento fue 1959, con el gran suceso de “What’d I say”. Este hit romperá los charts y venderá más de un millón de copias. Como muestra de su vigencia. Muchos artistas grabarán covers de la canción, entre otras Elvis Presley, Jerry Lee Lewis y Bobby Darin.

En 1962 saco su historicó álbum de country y western, “Modern sounds in country and western music”. Este disco, que marcaba un nuevo giro dentro de su estilo, encabezó los charts durante catorce semanas consecutivas, con su hit I can’t stop loving you, y vendió mas de tres millones de copias.

Sin embargo, no todas eran buenas noticias. Los problemas no afectaron sólo la infancia de Charles, que en 1966 le dieron una sentencia de cinco años de prisión en suspenso por la posesión de marihuana y heroína. Debió pagar una multa de 10 mil dólares y pasar la prueba de permanecer cuatro años bajo libertad vigilada.

Luego de haber ganado infinidad de premios, trabajado junto a muchos mitos de la música y alcanzado un lugar dentro del mundo que no aparecía ni en el más osado sueño de su niñez, Charles considera: “Cada experiencia, buena o mala, me ha enseñado algo. Nací pobre en el sur, soy negro, soy ciego, estuve envuelto en asuntos de drogas, pero todo esto fue como ir a la escuela, yo he tratado de ser un buen estudiante. No reniego de nada”.

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Esta entrada fue publicada el Lunes, Noviembre 10th, 2008 a las 0:02 y está archivada bajo la categoría Arte, música. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o hacer un trackback desde tu propio sitio.

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