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Nov

Dolly Parton

   Publicado por: admin en Arte, música

Dueña de una voz emotiva y un carisma capaz de hechizar aún a aquellos a los que no les gusta la música rural, Dolly Parton se ha convertido en icono de la música que escucha todo el sur de los Estados Unidos. Su talento como compositora y cantante le permitió cambiar la tendencia que obligaba a las letras country a tocar temas costumbristas, para cantarle al amor. Así impulso una nueva ola de artistas cuya música se escucha hoy en el mundo entero. 

Dolly Rebecca Parton nació en Lacust Ridge, un pequeño pueblo de Tennessee. La cuarta de doce hijos de una familia pobre, Dolly mostró precozmente su entusiasmo musical. Como no sabia escribir música ella le tarareaba la melodía a su madre, y esta la transcribía. A los 12 recibió su primera guitarra y a los trece, ya era semiprofesional. Empezó a tocar como telonera de Cas Walker, y grabó su primer single, Puppy Love, para un sello pequeño (Gold Band Records).

Cuando se graduó de la secundaria, se mudó a Nashville, epicentro de la música country. Si bien no consiguió trascender con sus actuaciones, si lo hizo como compositora, prestando sus temas a otros cantantes.

En 1967, y luego de tres años, Dolly firmó su primer contrato discográfico con el sello Monument. Produjo dos hits, Rubia tonta y Algo dudoso, extractados del disco “Hola, Soy Dolly”. Su fama fue en aumento, y Parton se unió al show itinerante de Porter Wagoner. Con el grabó su primer LP para el sello RCA, “Just Between You and Me”, que se editó en junio de 1968. Tres temas alcanzaron el top 10: No te aferres a nada llegó al quinto puesto donde se mantuvo por siete semanas, Nos encontraremos algún día también fue quinto, y Tuyo mi amor fue noveno.

Dolly se convirtió en la figura principal del staff de Wagoner, y este se vio obligado a compartir su actuación con la joven cantante. Sin embargo, y a pesar del éxito obtenido con sus discos a dúo (”Siempre” y “Alguien a quien solía conocer” de 1969, “Ven y buscarme” y “Papa era un viejo predicador” de 1970, “Trata de llevarme a casa” y el “Equilibrio justo” de 1971), nada tenían que ver el uno con el otro. Es más, salvo sus trajes coloridos y los grandes sombreros tejanos, eran exactamente lo opuesto. Porter cantaba lento y suave, mientras que Dolly prefería los temas inquietos, donde podía lucirse con sus aullidos.

En 1973 Parton abandonó el show de Wagoner, aunque continuaron produciendo discos juntos hasta fines de los 70 (”Nosotros lo fundamos” y “Amor y música” de 1973, “Di que siempre serás mía” de 1977, y “Dulce armonía” de 1980).

Mientras tanto, Dolly trabajo intensamente para crecer como solista. Su ruptura definitiva can Porter también lo fue para con el ámbito rural. Parton se dispuso entonces a abrir nuevos mercados para su música y se mudó a California. Los ‘80 exigían tonadas románticas que tuvieran mayor proximidad al pop, y Dolly supo pasarse de banda en el momento justo. Su disco de 1978, “New Harvest, First Gathering”, marcaba ya esta tendencia, y el siguiente, “Rompecorazones” (1979) la reafirmaba.

Su éxito fue monumental, tanto que ella fue invitada a participar en varias producciones de Hollywood. En 1980 editó su disco “De 9 a 5″, banda de sonido del film homónimo. E1 tema 9 to 5 llegó al primer puesto del ranking estadounidense y se mantuvo por 9 semanas. Además le valió la nominación al Oscar a Mejor música de película, el Grammy a la Mejor Performance Vocal Femenina y el Grammy a la Mejor Canción.

Convertida en habitué del top 10 de los rankings, Parton editó en 1981 y 1982 dos discos que, además de alcanzar el oro, produjeron mega hits como But You Know I Love You y I Will Always Love You, que más tarde versionó Whitney Houston para la banda de sonido del film “El guardaespaldas”. Al año siguiente, y junto a Kenny Rogers, quien había seguido el mismo rumbo musical, ganó el Grammy Mejor Single por Islands in the Stream. Sin embargo este fue su último gran hit a nivel nacional, y luego de probar suerte en el cine en los films “El tapado de muchos colores”, y “El mejor prostíbulo de Texas”, Dolly debió volver al country.

Sin embargo no lo hizo por la puerta trasera. Parton que era ahora una gran estrella, estaba decidida a promover el renacimiento de la música rural. Se alió para ello con otras dos voces femeninas del country, Linda Rondstadt y Emmy-lou Harris, y grabó “Trío”, que vendió más dos millones de copias.

Dolly pudo fundar entonces su propia discográfica, y se dedicó a patrocinar a quienes ella creía las nuevas voces del género. Así, la vieron los ‘90: convertida en mujer de negocios. Como compositora siguió cosechando éxitos. En 1994 volvió a ganar el Grammy por Siempre te amare, que había interpretado Whitney Houston. Se cumplía así el plan de vida de Parton, que había confesado en una entrevista: “Mis canciones son como mis hijos, y espero que cuando envejezca, estén allí para mantenerme”.

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Esta entrada fue publicada el Viernes, Noviembre 21st, 2008 a las 0:00 y está archivada bajo la categoría Arte, música. Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o hacer un trackback desde tu propio sitio.

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