Del Shannon
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El autor de Runaway tenía swing y frescura. Sumó un toque de inspiración y con eso fue un huracán durante un par de años, a comienzos de los 60. Incluso fue quien dio a conocer a Los Beatles, como autores, en los Estados Unidos. Pero no le alcanzó.
El prolijo Charles Westover, nacido en Michigan el 30 de diciembre de 1939 y conocido artísticamente como Del Shannon, comenzó su carrera de rocker de una forma por lo menos singular: cantando en los Servicios Especiales del ejército norteamericano. Pero lo que lo convirtió en una gran figura, a comienzos de 1961, fue el instante de inspiración que tuvo junto a su socio, el tecladista Max Crook, en el que escribió Runaway (Fugitiva). Ese tema de especial punch comercial, presentado por la especial voz de Shannon, fue un éxito inmediato: llegó al número 1 en los Estados Unidos y repitió el logro en Inglaterra. Y el muchacho rubio terminó siendo la gran estrella de ese año y proyectándose como un excelente autor.
Pero, curiosamente, el otro logro de su carrera lo obtuvo como intérprete. Ocurrió que en 1963, durante una gira por Gran Bretaña, Shannon se cruzó con un cuarteto que apuntaba alto, Los Beatles. Y maravillado por su frescura -como no iba a sucederle-, a su regreso a los Estados Unidos grabó un tema de Lennon y McCartney. Así, De mi para vos (From me to you), cantada por el autor de Runaway, fue la primera canción beatle que conoció el publico norteamericano. ¿Y que ocurrió después con Shannon? A fines de los 60 se dedicó a producir, y con buena repercusión. En ese rol logró el éxito de Gypsy woman, de Brian Hyland, y de Baby it’s you, de Smith. Lo poco que hizo como interprete también fue importante, porque sus actuaciones en esos años se recuerdan por la intensidad.
Los años 70, en cambio, no fueron buenos para él. Shannon tuvo problemas con el alcohol, lo que daño su creatividad. De ese periodo en que grabó poco, sólo se rescatan un álbum en vivo que registró durante una actuación en Gran Bretaña, y algunos singles que le produjeron Dave Edmunds y Jeff Lynne, dos artistas que reconocen la influencia de Shannon en su impronta.
Su relación con otra estrella de la producción, el norteamericano Tom Petty, produjo en 1981 su último gran suceso, una versión de Sea of love, de Phil Phillips, con el que entró en el Top 40 estadounidense después de 16 años de ausencia. En cambio, su álbum Drop down & get me, también dirigido por Petty, no tuvo mayor suceso.
En 1988 hizo unas grabaciones informales con Petty y Lynne, a las que se sumó un viejo conocido, George Harrison. Pero esos tapes nunca se editaron. Lo que siguió, para Shannon, fue un tiempo de oscuridad y bajón. EI alcohol y el silencio lo abrumaron. Y en febrero de 1990, victima de la depresión, se mató en su casa de Los Ángeles pegándose un tiro. No llegó a saber que Petty, Lynne y Harrison pensaban ofrecerle el puesto en los Traveing Wilburys que había dejado vacante Roy Orbison.
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