Bee Gees
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Integrada por los gemelos Barry y Robin, y su hermano dos años menor, Maurice, los Bee Gees hicieron su debut musical en 1958 en el pequeño pueblo australiano de Chorltoncum-Hardy. Conocidos por ese entonces como los Rattlesnakes, los hermanitos cantaban en varios teatros locales los hits del momento. Provenientes de una familia de músicos (su padre era uno de los líderes de Mecca Records y su madre era cantante), consiguieron pronto un contrato para acompañar a Wee Johnnie Hayes y cambiaron su nombre por The Bluecats (Los Gatos Azules).
Sus cintas comenzaron a sonar lentamente en algunas radios, hasta que Bill Good, ingeniero de sonido, los descubrió en 1960. Este los presentó con Bill Gates (no el multimillonario de la computación sino de un DJ de Australia), quien se comprometió a difundir su música. En honor a esta unión el grupo fue rebautizado una vez más las iniciales de ambos, B.G.
Bajo la tutela de estas dos potencias de la música australiana, los hermanos Gibb consiguieron sus primeros éxitos y varias presentaciones en los show mas importantes de la TV.
Habiéndose mudado a Sidney, en 1962, se presentaron como banda soporte de Chubby Checker. Esa noche tocaban sus primeros hits: Let Me Love You y Col Joyce, que llegó al primer puesto en los charts locales.
En los meses siguientes, tres temas alcanzaron las primeras posiciones: Three Kisses Of Love, Wine And Women y Spicks And Specks. Entusiasmados por su éxito, los Bee Gees vieron que era el momento justo para dar el gran salto. Así, viajaron en 1967 a Londres donde firmaron un contrato con la disquera Nems, por el término de cinco años. La prensa los acogió favorablemente y para mediados de año eran anunciados como la banda con más futuro dentro de la música popular. Su primer disco inglés, New York Minning Disaster, alcanzo el puesto 12 y el millón de copias vendidas en un par de semanas.
Paralelamente, Barry Gibb, convertido en líder de la banda, se iniciaba como compositor, prestando sus temas a otras voces. En agosto, su tema To Love Somebody, compuesto especialmente para Otis Redding, se convertía en número uno. En el pináculo de su capacidad creativa, los Bee Gees ubicaron varios temas en el ranking: Massachusetts, Holiday y World, que anunciaba el perfil psicodélico que tendría la banda. Este era además, el primer hit que entraba al ranking estadounidense.
El año entrante se anunciaba como su año, sin embargo, la enfermedad de Robin y su posterior partida del grupo para realizarse como solista, retrasaron todas las presentaciones de la banda. Además, su próximo álbum, el LP doble Odessa fue un fiasco, y los Bee Gees sólo pudieron salvar el año con la aparición de un “grandes éxitos” en noviembre. Como si fuera poco, el primer corte del disco solista de Robin, Salvados Por La Campana, pareció importunarlos. En franca caída, su próximo tema, Si Sólo Tuviéramos Nuestra Mente En Otra Cosa, apenas si ubicó entre los 100 primeros. Su próxima canción, Come On Over Again (Vuelve otra vez), sonó a pedido de auxilio para Robin, que resueltas las diferencias con Barry, volvió a la banda. Su popularidad se había desvanecido. Sin embargo con nuevos bríos los Gibb estaban dispuestos a reconquistar el terreno perdido. Lonely Days se ubicó en el puesto 3 en Estados unidos, y How Can I Mend A Broken Heart (autodedicado a su reconciliación) era el número uno en este país y alcanzaba pronto el Disco de Oro. Los Bee Gees estaban definitivamente de vuelta. Una seguidilla de hits (My World, Run To Me y Alive) lo afirmaba, posibilitando además la aparición de un segundo “grandes éxitos” en marzo de 1973.
Mientras tanto, Barry recobró el liderazgo de la banda, que había perdido a manos de Robin. Su voz y sus composiciones marcaron el rumbo de los Bee Gees en los años siguientes.
Main Curse (Curso principal), e1 álbum de 1975 propició el corte de tres hits auténticos: Jive Talking, Nights On Broadway y You Shoud Be Dancing, tema que anunciaba el furor de la música disco. Sin embargo, la transformación del grupo en icono de este género fue casi por casualidad. Su productor, Rober Tigwood estaba produciendo un film musical Fiebre de Sábado por la Noche, y los llamó para que ellos se hicieran cargo de la banda de sonido. Los Bee Gees abandonaron entonces la producción de su disco en curso, y se abocaron a la película. En menos de quince días la banda grabó cinco temas, a los que se adosaban dos de sus clásicos: Staying Alive, How Deep Is Your Love, Night Fever, More Than A Woman, Jive Talking. You Should Be Dancing y If I Can Have You.
Con el estreno simultáneo en diciembre de 1977 de la película y la banda de sonido, How Deep Is Your Love se convirtió en numero uno del Bilboard. Se iniciaba una consecución de hits nunca vista en la historia del rock. Al tema antes nombrado, siguió en el primer puesto Alive, que era a su vez desplazado por Love Is Thicker Than Water, tema de Andy Gibb, el menor de la familia, quien había hecho en 1977 su debut como solista. Este tema, también fue desplazado por otro de la banda: Night Fever, seguido a su vez por If I Can’t Have You.
Por supuesto que el disco fue el LP más vendido del año, pero el éxito de los Bee Gees no termino allí. Hacia fin de año se estrenó La película “Grease”, para la que Barry Gibb había escrito algunas de las canciones. Protagonizada, también por John Travolta, esta con Olivia Newton John como partenaire, el film consagraba el movimiento disco que lideraría durante gran parte de los ‘80.
Hacia mediados de 1979, y habiendo ganado una gran cantidad de Grammys, los Bee Gees volvieron a liderar los charts con el tema Love You Inside.
Los ochenta vieron sin embargo a uno Bee Gees distintos. Barry, cada vez mas volcado a la labor de producción, relegó a la banda para poder participar en las grabaciones de otros artistas: Woman In Love, con la voz de Barbara Sterisand apareció a fines de 1980, y en octubre de 1982 salió al mercado, Heartbreaker de Dionne Warwick. En 1983 le siguió Islands In The Stream, dúo con Kenny Rogers, al que se sumó mas tarde Eaten Alive para Diana Ross.
Mientras tanto Robin volvió a grabar como solista. Su disco de 1985, Walls Have Eyes ni siquiera entró en el ranking de los 100 mejores. Los próximos discos de los Bee Gees (E.S.P. de 1987, One de 1989 y Nobody’s Child) apenas si tuvieron algunos temas rescatables. Sólo Paying The Price Of Love, de 1993 alcanzó a ubicarse entre los diez primeros en Inglaterra. La banda decidió retirarse de la escena musical hasta principios de 1998 en que volvieron al ruedo con la gira mundial de Stayin’ Alive (Manteniéndose Vivo) que los trajo a la Argentina por primera vez en noviembre.
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